Descuento vs. premio
Un descuento reduce el precio de una compra en el momento, mientras que un premio es un beneficio que el cliente gana después de cumplir una condición. El descuento entrena al cliente a esperar ofertas; el premio refuerza la conducta de volver y protege mejor el precio de lista.
Cómo se usa en un comercio
La diferencia no es solo semántica, es económica y psicológica. Un descuento general baja el margen en todas las ventas, incluso las de clientes que hubieran pagado el precio completo, y con el tiempo el cliente deja de comprar sin oferta. Un premio condicionado (completá la tarjeta, alcanzá cierto gasto) solo se paga cuando el cliente ya demostró recurrencia. Además, el premio suele ser un producto con costo menor a su precio de venta, mientras que el descuento se resta directamente del ingreso. Eso no quiere decir que los descuentos sean malos: sirven para atraer a clientes nuevos o liquidar stock. El problema es usarlos como estrategia permanente de retención. Errores comunes: dar descuentos por cumpleaños, por registro y por temporada sin límite hasta que el cliente espera pagar siempre menos, y no calcular el efecto sobre el margen. Una regla útil: descuento para adquirir, premio para fidelizar. Y si usás descuentos, ponelos siempre con condiciones: monto mínimo, fecha de vencimiento y límite por persona. Así el descuento cumple una función concreta, traer a alguien nuevo o mover una venta específica, en lugar de convertirse en el precio real que todos esperan pagar.
Ejemplo
Un 15% de descuento en una compra de $10.000 resta $1.500 de ingreso. Un premio de un producto cuyo costo es $1.500 pero se entrega solo tras 8 compras de $10.000 (venta total $80.000) pesa menos del 2% de ese gasto.
Términos relacionados
Probalo en tu comercio
Armá una tarjeta de sellos por WhatsApp en minutos, sin apps ni plásticos.