Cashback

El cashback es una devolución de un porcentaje del monto de cada compra, que se acredita como saldo para usar en compras futuras o, en algunos casos, como dinero. Es la mecánica de fidelización más fácil de entender: el cliente sabe exactamente cuánto le vuelve.

Cómo se usa en un comercio

A diferencia de los puntos, el cashback ya viene expresado en dinero: 5% de cashback en una compra de $20.000 son $1.000 de saldo. Eso elimina la fricción de traducir puntos a pesos, pero también hace visible el costo para el comercio: si devolvés el 5% fijo, tu margen cae 5 puntos porcentuales en todas las ventas, incluso las de clientes que hubieran comprado igual. Por eso el cashback funciona mejor con topes (devolución máxima por mes), con saldo que se usa solo en una próxima visita y con porcentajes que se activan después de la primera compra. Hay que distinguir el cashback de un banco o billetera (que lo financia el emisor o la marca) del cashback propio del comercio, que sale de tu bolsillo. Errores comunes: prometer un porcentaje alto sin calcular el margen, dejar el saldo sin vencimiento ni condiciones claras y comparar tu cashback con el de una billetera grande: no vas a ganar esa guerra, ganás con cercanía y trato.

Ejemplo

Un comercio con 30% de margen bruto ofrece 5% de cashback. Cada $100.000 vendidos devuelve $5.000 en saldo, por lo que el margen sobre esas ventas baja de $30.000 a $25.000.

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