Cliente inactivo
Un cliente inactivo es una persona que compró alguna vez en un comercio pero lleva más tiempo sin hacerlo que su intervalo habitual, según un umbral que define el propio negocio, por ejemplo 45 o 60 días. Es el público objetivo de las campañas de recuperación.
Cómo se usa en un comercio
No existe un número universal: la inactividad depende del ritmo del rubro. Una panadería puede considerar inactivo a quien no viene hace 3 semanas; una peluquería, a quien no vuelve en 3 meses. Una regla práctica: si tu cliente promedio vuelve cada 15 días, tomá como inactivo al que supera los 45 (tres veces su ciclo). Detectarlos requiere registrar las compras por cliente. A partir de ahí, se puede segmentar: los inactivos recientes (más fáciles de recuperar), los inactivos antiguos (más difíciles) y los que nunca volvieron después de la primera compra. Cada grupo necesita un mensaje distinto. Errores comunes: tratarlos a todos igual, mandar el mismo descuento a quien se fue hace una semana y a quien se fue hace un año, escribirles de forma genérica y no revisar por qué se fueron (precio, mala experiencia, mudanza). Antes de ofrecer plata, un mensaje simple que muestre que te acordás de la persona suele funcionar mejor que un descuento enorme.
Ejemplo
Un local define inactivo a quien no compra hace más de 45 días. Hoy detecta 130 de 520 clientes: un 25% de la base está en riesgo.
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