Presupuesto para tu comercio: cómo separar la plata del negocio de la personal

El error más común de los comerciantes que recién arrancan: no separar la plata del negocio de la plata personal. Vas a la caja, sacás un billete, y pagás el almuerzo. Al final del mes no sabés si ganaste, empataste, o trabajaste gratis. Esta es la guía para arreglarlo sin tener que contratar a un contador.
Los 3 pasos que cambian todo
- Abrí una cuenta exclusiva del comercio. Aunque sea una segunda caja de ahorro gratis. Todo lo que entra por ventas va ahí. Todo lo que salga tiene que ser un gasto del negocio, no personal.
- Ponete un sueldo fijo. Aunque sea chiquito al principio. Te lo transferís el 1 y el 15 a tu cuenta personal y listo. No saques plata "a demanda" del negocio — eso es lo que hace que al final del mes no sepas si hubo rentabilidad.
- Dividí los costos en tres categorías: Fijos (alquiler, servicios, tu sueldo, sueldos de empleados), Variables (mercadería, insumos, comisiones de billeteras), Inversión (publicidad, fidelización, mejoras, equipos). Medí cada una como % de las ventas mensuales.
"El comerciante que no se pone un sueldo fijo es el que más trabaja y menos gana del barrio. Tu tiempo también es un costo."
Cómo medir rentabilidad real
La fórmula que importa:Rentabilidad neta = Ventas − Costos fijos − Costos variables − Inversión − Tu sueldo
Si el resultado es negativo incluso después de pagarte a vos, el negocio no está rindiendo. Hay que optimizar costos o aumentar volumen antes de seguir adelante.
Si el resultado es positivo, esa plata es la que podés reinvertir o guardar. Y ahí arranca la pregunta interesante: ¿dónde la invertís para que rinda más?